Hablando de dimensión empresarial

“El nivel de exportación de la industria alimentaria vasca es bajo, lo que tiene mucho que ver con el tamaño de las empresas… En general, viendo el tamaño de las empresas del sector, en su mayoría pymes, no es fácil salir al exterior o explorar los nuevos canales de comercialización.

Las nuevas tecnologías, la industria 4.0 o las plataformas de internet nos afectan. Las formas de comercialización están cambiando. Es aquí, en este tipo de cuestiones, donde el espíritu del clúster, que es la cooperación, es lo que más nos puede ayudar. En un mundo global, de grandes grupos de distribución y plataformas digitales, el poder de negociación de la industria se diluye. Para estos temas es importante juntarse, ser imaginativos, dar con el algoritmo de la cooperación.”

Jon Ander Egaña, Gerente Clúster de Alimentación de Euskadi

El Correo, 8-7-2018

“Las pequeñas y medianas empresas deberían buscar socios para crecer en mercados participativos y deberían dejar de ser individualistas por el miedo a perder el control de la compañía.”

Antonio Garamendi, Presidente de CEPYME

El Economista, 31-5-2018

“Yo creo que seguimos siendo un país que sobreprotegemos a las pymes, cuando realmente lo que nos gustaría de las pymes es que crecieran y dejasen de serlo. Ése es otro de los moldes que hay que romper para avanzar hacia una economía más diversificada, más internacionalizada y que apueste por la innovación.”

Miguel Sebastián, Ex-Ministro de Industria, Comercio y Turismo

Europa Press, 8-5-2018

“Entre las pymes hay algunas que son muy pequeñas y tienen falta de recursos, tanto de tiempo como de profesionales cualificados que den empuje a esas actividades. Para ello tenemos el programa Profex, que gestionamos con las cámaras de comercio. Son profesionales compartidos que empujan la internacionalización de varias empresas que, siendo pequeñas, no se pueden permitir contratar a una persona. Queremos fomentar y dinamizar esas uniones. Otro ejemplo interesante es la plataforma Basque Country Licitaciones para ayudar a las empresas a participar en proyectos financiados por organismos multilaterales, un ámbito interesante pero muy complejo. Estamos muy satisfechos por los resultados y porque es un ejemplo claro de cooperación interempresarial e intersectorial, ya que hay cuatro clústeres empujando: energía, movilidad, construcción y medio ambiente.”

Ainhoa Ondarzabal, Consejera Delegada de la Agencia Vasca de Internacionalización

Expansión, 14-5-2018

“La productividad de un país está directamente relacionada con el tamaño de sus empresas”

“Las fronteras de las empresas comienzan a borrarse para dar paso a los ecosistemas, que representan una gran oportunidad de crecimiento para las compañías, al ser una palanca para acelerarlo mediante la creación de valor conjunto entre los diferentes partners.”

Carlos Mira, Director del Programa CRE100DO

“Es importante el crecimiento del conjunto del tejido empresarial para solventar posibles crisis económicas.”

Mª del Mar Martín Rojo, Área de Turismo y Promoción del Ayto. de Málaga

Jornada “Ecosistemas, nuevo paradigma para la creación de valor”, mayo 2018

Ajedrez

“En Euskadi se han creado los clúster sectoriales que ha fomentado la colaboración entre las compañías vascas de una manera notable. Y esta colaboración es fundamental sobre todo en empresas pequeñas, que son mayoría en el tejido industrial vasco, para poder acceder a un mercado globalizado. Esa colaboración ayuda a presentar mejores ofertas, a desarrollar productos de más valor añadido, etc. La dimensión empresarial en el sector primario de nuestros asociados es, en general, pequeña o muy pequeña, con toda la problemática que ello conlleva.”

Jaime Hernani, Director General de Agragex

Deia, 23-7-2018

“Siempre se dice que una de las lacras de la economía productiva española es el reducido tamaño de sus empresas. Estadísticamente, las empresas españolas son significativamente más pequeñas que sus homólogas europeas. Más aún, la proporción de empresas pequeñas y medianas es altísimo en el conjunto, por no hablar de las microempresas, numerosísimas y de tamaño minúsculo. Algo similar sucede con los equipos investigadores, con figuras individuales relevantes, muchas de ellas en el extranjero.

¿Pero, qué ventajas o inconvenientes tiene el tamaño de una empresa? ¿Es mejor o peor ser pequeña o grande? Las pequeñas empresas tienen ventajas evidentes en cuanto a flexibilidad, capacidad de adaptación y agilidad, sobre todo en el proceso de toma de decisiones. Una empresa pequeña, con una estructura horizontal y contacto personal directo entre sus miembros, permite una reacción muy rápida ante las oportunidades.

Sin embargo, las ventajas de las empresas grandes son evidentes. Una está relacionada con un milagro que los economistas conocemos bien: las economías de escala. Es obvio que, al diluir costes fijos, los costes generales disminuyen. Aunque el tamaño grande pueda restar agilidad, también genera estabilidad y visibilidad, acompañadas de un supuesto menor riesgo. Hay aspectos importantes relacionados con el tamaño, por ejemplo, supone una mayor disponibilidad de recursos y resulta bastante inverosímil que una empresa pequeña tenga un gran departamento de I+D+I, o de internacionalización con personal preparado y especializado en diferentes mercados.

Por lo tanto, es preferible tener empresas grandes, que generan más empleo y más estabilidad. Pero las empresas rara vez nacen grandes, suelen crearse pequeñas e ir desarrollándose y creciendo. Las empresas sufren barreras de crecimiento que en ocasiones son muy difíciles de superar. Hay un “techo de cristal” que impide su desarrollo, una de sus causas es la perdida de ayudas fiscales u otras como obligaciones y requisitos sindicales. Esto favorece una 'zona de confort' que impide el crecimiento. Otras barreras incluyen la dificultad de gestión y la necesidad de desarrollar protocolos con una mayor burocracia.”

José Manuel Jiménez, Miembro del Foro de Empresas Innovadoras

La Razón, 16-7-2018