Ponencia

Esteban Vicente, profesor de la Deusto Business School y socio director de ACS Consulting

TALENTO EN EL SIGLO XXI: CARACTERÍSTICAS Y RETOS PARA LA EMPRESA

Esteban Vicente

Esteban Vicente comienza su intervención haciendo notar que nos movemos en entornos radicalmente nuevos en los que se incrementan la interacción de hombre con las máquinas, desde la robótica colaborativa a la IA o el software cognitivo, y en el que la velocidad de cambio se incrementa de manera que la rapidez dificulta la reflexión y hace más complejo el contextualizar las decisiones cotidianas dentro de lo que se pensado hacer a largo plazo.

A la postre, los entornos tecnológicos y cambiantes se tornan más complejos y es precisamente esa complejidad la que requiere de mucho talento para poder gestionarla. De esta situación es consciente todo el mundo y todas las economías compiten por ese talento. Mientras tanto, en la CAPV hemos sido capaces de crear un altísimo nivel de vida que, sin embargo, está acosado por una amenaza muy seria: apenas tenemos hijos. La evolución demográfica es probablemente uno de nuestros mayores problemas, si no el mayor. Y, claro, el talento lo tienen las personas.

Ante esta situación, se deben tomar, a juicio del ponente, tres tipos de medidas: -Una mayor proactividad por parte de las empresas que no pueden permitirse el mantenerse pasivas ante el reto de la escasez de personas como parece deducirse de las continuas llamadas de atención sobre los puestos de trabajo que encuentran dificultades para ser cubiertos. Unas dificultades que, según Esteban Vicente, reflejan una falta de previsión que, no solo tiene que ser corregida, sino que, dando un paso más, tiene que ser compensada a través de una mayor profundización en la relación que la empresa mantiene tanto con la FP como con las Universidades.

Esteban Vicente

Tendemos a buscar el talento más fuera que dentro de la empresa sin permitir, muchas veces, que esa potencialidad de algunos de nuestros propios empleados para hacer las cosas de forma diferente aflore en nuestras empresas y nos permita innovar. Resulta particularmente necesario aprovechar todo el talento del que se dispone. incluido el de las personas mayores de 55 años que es sistemáticamente desaprovechado. Se trata de un talento disponible pero que no sabemos cómo activar y que, en consecuencia, se despilfarra.

Y , sí, hace falta atraer talento de fuera de nuestras fronteras pero, no tanto para enseñarle nuestra forma de hacer las cosas, sino para incorporar lo que trae de diferente y poder aprovecharlo incorporando otra visión y otra forma de hacer las cosas a nuestros procesos empresariales.

Por otra parte, el talento interno o externo necesita, según Esteban Vicente, tener la posibilidad de crecer a través de experiencias más ricas, diferentes, con contenidos y proyectos distintos.

Pero, con todo, hay que tener presente que no todas las personas rinden igual: las hay que no aportan; las hay que desempeñan su cometido satisfactoriamente, tanto para la propia empresa, como para los clientes pero que, sin embargo, no destacan. Y luego está el talento excepcional que es el que es capaz de hacer las cosas de manera distinta y que es el que va a traccionar de la empresa y el que puede llevarla a estadios más productivos a través de la innovación.

Al final, no obstante, el talento se mide también por sus resultados de modo que talento lo tiene el que es capaz de llevar a cabo el cometido que se le encomienda y hacerlo en el tiempo adecuado.

Esteban Vicente

Lo que las empresas tienen que preguntarse, insiste el ponente, es si el ámbito que han creado constituye un entorno en el que el talento excepcional se puede encontrar a gusto como para desarrollar eso que necesita la empresa para sobrevivir en un contexto cambiante: la innovación.

Todo indica que las personas necesitan, sí, una base ordenada pero que, sobre esta seguridad, ofrezca ámbitos y posibilidades de creación , de aplicación o de transmisión de conocimiento sin que el miedo a fallar sea un impedimento. El miedo, la frustración, la contención de la propia iniciativa ante la posibilidad de que algo pueda salir mal es lo opuesto a lo que necesita el talento para su plena expansión.

Sobre estas premisas, tenemos que hacer un esfuerzo adicional en nuestras formas de atracción de talento para corregir el escaso éxito que las empresas vascas están cosechando en este campo y que tanto contrasta con la calidad de vida de la CAPV que debiera ser un factor de atracción de primer orden. Si no lo es, algo tendremos que corregir y ello pasa fundamentalmente por dos aspectos: - El talento no va a llamar a la puerta de nuestras empresas sino que es la empresa la que tiene que ir en busca del talento. Y hoy en día el talento se encuentra en un nuevo escenario: el talento está en la red. Es en ese escenario en el que la empresa vasca tiene que visibilizarse mostrando cuál es el proyecto de empresa, quienes son las personas reales que la representan, no modelos profesionales, y cuales son las oportunidades de crecimiento profesional y personal. - Tenemos que mejorar de manera importante los sistemas de identificación del talento crítico con los que contamos para seleccionar adecuadamente el talento que se necesita.