Caso práctico: GKN Driveline y Cadinox, dos visiones empresariales (1)

Iñigo Zaldua, Director de RRHH de GKN Driveline

Iñigo Zaldua, Director de RRHH de GKN Driveline

Resumen de su intervención en el Curso de Verano de la UPV/EHU

GKN de Zumaia ha tenido que recurrir a una implantación tecnológica muy fuerte como única forma de sobrevivir en un contexto competitivo dentro de la propia multinacional que les obliga a rivalizar con plantas, por ejemplo en Polonia, con un coste hora por empleado 3,5 veces menor que las plantas vascas.

La propia implantación tecnológica ha obligado a cambiar radicalmente la forma de trabajar. Para empezar las nuevas tecnologías les permite cuantificar tanto lo que se hace como lo que se propone hacer de manera que, como gráficamente expone Iñigo Zaldua, sin dato no hay decisión. El caso es que una base objetiva y cuantificada se evitan muchas malos entendidos y las consiguientes confrontaciones lo que facilita extraordinariamente la gestión de personas.

Ahora bien, con todo, la clave del éxito en GKN, enfatiza su director de RRHH, está en las personas más que en la máquinas. Es en las personas en lo que hay que poner el énfasis lo que en GKN se hace de forma sistemática trabajando en los siguientes ámbitos, todos ellos derivados del plan estratégico:

  • Ganar la confianza de las personas donde modelos como el de Confebask resultan particularmente útiles. Es importante resaltar que para construir confianza la empresa debe empezar por confiar en cada uno de los empleados.
  • Reformar la cualificación de las personas, no solo como un derecho, sino también como una obligación. GKN imparte en Zumaia más de 17.000 horas año; 40 horas por empleado.
  • Información, comunicación y transparencia que alcanza a todos los ámbitos de la empresa, desde los abundantes paneles desplegados por toda la planta con información técnica y económica sobre la marcha general y diaria de la compañía. Toda la fábrica para una hora cada mes para explicar y comentar la marcha de la empresa y la RLT, además de esta información ya de por sí abundante, se reúne con el director de RRHH una vez al trimestre.

GKN refuerza el compromiso de los empleados apostando por la permanencia de los mismos sobre la base de una contratación indefinida, eso sí, dotada de grandes dosis de flexibilidad. Tampoco se olvida en GKN la proyección exterior de la planta y son muchas las actuaciones de la empresa con los colegios de la zona, la promoción del euskera, etc.

En resumen, concluye Iñigo Zaldua, los entornos 4.0 exigen modos de gestión que se centren más en las personas que en las máquinas lo que conlleva dotar a la gestión de corazón y sentimiento.