Hablando de dimensión empresarial

“La estructura de microempresas es un problema generalizado en toda España. Pero existe la posibilidad de que las pymes se unan y formen plataformas de inversión. Para facilitar este tipo de soluciones se ha puesto en marcha un centro de asesoramiento.”

Ann Westman, economista senior de la Representación de la Comisión Europea en España, con responsabilidades en la gestión del Plan Juncker

El Correo, 27-10-201

“Aunque en la actual era digital hay oportunidades para todos, al final el tamaño cuenta. El número de trabajadores recomendables en una empresa es de entre 250 y 500, lejos del escenario en el que se mueven las firmas vascas, porque el 97% del tejido tiene menos de 50 empleados. Si este crecimiento es difícil de alcanzar o no se quiere llegar a él, al menos las empresas deberían unirse a universidades o centros tecnológicos para ganar dimensión o capacidad tecnológica”.

Rosa García, Presidenta de Siemens España

El Correo, 28-9-2017

“Debemos poner un foco muy serio en las micropymes porque el tamaño importa: necesitan ser medianas empresas, ya que son más propensas a innovar e internacionalizarse.”

Mario Buisán, Dtor. Gral. de Pymes Mº Economía, Industria y Competitividad

“El crecimiento del tamaño de la empresa suele acompañarse frecuentemente del inicio de nuevas actividades, la apertura a nuevos mercados, una gama más amplia de productos y otras iniciativas que favorecen la diversificación y la disminución del riesgo en la empresa, lo que favorece las posibilidades de financiación de la empresa”.

BBVA

Artículo “El tamaño importa… en las pymes”. Ticbeat, septiembre 2017

“Es fundamental que la empresa vasca gane dimensión porque no es fácil competir en un mercado global pero tampoco hay que obsesionarse con el tamaño. No es sencillo fusionar empresas, por ejemplo, porque al final hay una relación de personas que están acostumbrados hacer las cosas a su manera y unirse no es fácil. Y al final tiene que mandar uno. Pero dicho esto es cierto que hay que analizar formas de colaboración, posibles alianzas, buscar la forma de unirse bien con otras empresas que elaboren productos complementarios. Pero no se trata de unirse por unirse hay que hacerlo bien. Las empresas tienen que estar medianamente saneadas porque si te juntas a un muerto.... Pero insisto no hay que obsesionarse con la dimensión porque lo que necesitamos en el País Vasco son empresas competitivas con un nivel tecnológico alto y que hayan aprendido a andar por esos mundos de Dios.”

Miguel Lazpiur, Director General de Construcciones Metálicas José Lazpiur

Deia, 23-7-2017

Ajedrez

“En un momento en que el espíritu emprendedor vuelve a ser reivindicado y en que los jóvenes crean empresas en la escuela y en la universidad, necesitamos darle una vuelta de tuerca a ese espíritu emprendedor si queremos competir “de tú a tú” en una economía globalizada y cada vez más digital. Necesitamos empresas de mayor tamaño para ser competitivas en el siglo XXI…

…El tamaño permite aplicar economías de escala en la compra a proveedores, en la producción y en los procesos, aumentar la eficiencia y ser más competitivo, lo que es especialmente relevante cuando la empresa se plantea conquistar nuevos mercados.

Las economías de escala también aplican a la posibilidad de invertir en I+D+i. Una empresa pequeña puede dedicar una parte importante de su presupuesto (que seguirá siendo pequeño) a I+D+i pero no podrá competir con una empresa mayor que, sin hacer un mayor esfuerzo, podrá destinar más inversión. En España, la inversión en I+D se sitúa sólo en el 1,2% del PIB. En Alemania, por ejemplo, un país con un tejido muy importante de pymes de tamaño medio (las llamadas Mittelstand), la inversión en I+D supone casi el 3% del PIB. Entre 2006 y 2015, en Alemania se registraron 1.627 patentes por millón de habitantes, frente a las 86 patentes de España.

Otro gran beneficio de contar un mayor tamaño es la atracción y retención de talento. En una empresa pequeña hay pocas oportunidades de incorporar a grandes profesionales, porque no se les puede dar grandes áreas de responsabilidad. Además, al tener menos movilidad interna y menos posibilidades de promoción, los mejores talentos acaban marchándose.

Las empresas pequeñas con la misma antigüedad tienen mayor probabilidad de cesar en su actividad que las grandes; éstas son más eficientes, tienen mejor estimados de sus costes y, por consecuencia, sobreviven durante períodos más prolongados.

Los empresarios han protagonizado un auténtico ‘milagro español’ en los últimos años con su conquista de nuevos mercados. El aumento de las exportaciones ha conseguido atenuar el efecto de la crisis y equilibrar la composición de nuestra economía. Pero contamos con un sector empresarial demasiado atomizado. El reto que se nos presenta ahora es ganar tamaño para que nuestras empresas, que están al mismo nivel que las mejores de cualquier país desarrollado, puedan competir en el siglo XXI.

Sixto Rodrigo, Director del Segmento de Empresas de Deutsche Bank España

Expansión, 29-7-2017