Ibon Gil de San Vicente, Subdirector General de Orkestra

Ibon Gil de San Vicente, Subdirector General de Orkestra:

Ibon Gil de San Vicente, Subdirector General de Orkestra

"La decisión de invertir, y por lo tanto endeudarse, se debe basar en el proyecto empresarial y no en la situación de gran liquidez y de tipos bajos"

Orkestra, Instituto Vasco de Competitividad, publicó el pasado mes de abril su “Informe económico-financiero y riesgo de crédito de la empresa vasca”, que presentó en sociedad a principios de mayo.

Entrevistamos a su Subdirector General, Ibon Gil de San Vicente, coautor a su vez del citado estudio, con el fin de analizar las principales conclusiones del mismo, y repasar la actualidad financiero-empresarial vasca.


- En su informe dicen que ‘la empresa vasca presenta una situación MODERADA de riesgo de crédito’? ¿A qué se refieren en concreto?

En Orkestra, en colaboración con el Instituto Vasco de Finanzas, hemos desarrollado un modelo que analiza la situación financiera de las empresas de Euskadi, y califica la posibilidad de incumplimiento de sus obligaciones financieras, analizando la exposición al riesgo de crédito financiero de las empresas, lo cual es indicativo de su salud financiera.

Según este modelo, las empresas de Euskadi obtienen una calificación promedio de 6,87 frente al 6,61 de España en una escala del 1 al 11 con datos del ejercicio 2016. Un aspecto positivo es que está calificación ha mejorado en los últimos años, lo que refleja una mayor solidez financiera de nuestras empresas.

- Según el informe, ‘el 30% de las empresas vascas analizadas presentaban en 2016 - último año analizado - una situación de vulnerabilidad financiera’, un porcentaje sólo mejorado en Catalunya y Canarias, pero que aun así llama la atención ¿Quizá ha mejorado ese porcentaje desde entonces?

El análisis de la salud financiera de nuestras empresas parte de la experiencia que ha dejado la reciente crisis y que puso de manifiesto la vulnerabilidad de muchas compañías. El excesivo endeudamiento en el que se hallaban comprometió de manera importante su continuidad cuando coincidieron dos factores: una contracción de la demanda y una limitación sobre el acceso a la financiación.

Ahora bien, Euskadi se sitúa entre las CCAA con menor porcentaje de empresas en vulnerabilidad financiera. Esa cifra ha pasado del 36% en 2014 al 30% en 2016, una sensible disminución. Y dada la buena evolución en 2017 es previsible que esta cifra continúe reduciéndose.

- La rentabilidad de las empresas vascas es hoy en día inferior a la que tenían antes de la crisis y les está costando recuperarla en mayor medida que a la media española. ¿A qué creen que es debido?

El análisis de la cuenta de resultados indica que, pese a mejorar con respecto a 2013, las empresas vascas no han recuperado el nivel de rentabilidad de su actividad previo al inicio de la crisis. También es cierto que los años anteriores a la crisis del 2008 las empresas vivieron una situación muy positiva, por lo que recuperar dichos niveles de rentabilidad es complicado. De todas maneras, conviene ser cautelosos, ya que las cifras pueden esconder situaciones no detectadas.

Aunque no hemos podido hacer un análisis en profundidad del porqué de la evolución de la rentabilidad de las empresas vascas en comparación con la media española, intuitivamente una de las causas puede ser la especialización sectorial. Esta especialización ha permitido que las empresas vascas sufrieran menos el impacto de la crisis en comparación con la media de España; pero cuando ha llegado la recuperación, esta se ha notado menos en su rentabilidad. En el caso de las empresas españolas hay que tener en cuenta el impacto del turismo, que tiene un peso más importante en la economía española, y que ha tenido unas cifras récord estos últimos años. Y otra posible causa es que las empresas españolas se han beneficiado más de la reducción de tipos de interés, ya que su nivel de endeudamiento era mayor.

- ¿Por qué cree que el crédito empresarial en Euskadi no repunta? ¿Creen que es un buen momento para que las empresas pidan crédito, en un momento en el que el BCE anuncia la próxima retirada de los estímulos monetarios, y en el que arrecian las incertidumbres globales?

La evolución del stock de financiación en España y Euskadi ha sido negativa en los últimos años, aunque se ha suavizado en los dos últimos ejercicios. Es comprensible que las empresas adopten una actitud “de supervivencia” cuando estalla la crisis. A partir del 2012 la intervención del BCE genera una extraordinaria situación de liquidez y tipos bajos que continuamos viviendo.

En cuanto a las previsiones, la mayoría señalan que es posible que el crecimiento continúe en el medio plazo. Es cierto que estas previsiones no están exentas de riesgos como el Brexit, el proteccionismo por parte de USA, la inestabilidad en Oriente Medio, la subida del petróleo, o el contexto económico español, con el proceso de Cataluña todavía sin aclarar y unas elecciones en 2019. Pese a estas incertidumbres, los índices de confianza empresarial son optimistas según diversos estudios recientes.

En cualquier caso, creo que la retirada de estímulos se hará de forma ordenada y por lo tanto la economía sabrá adaptarse a una subida de tipos, que previsiblemente será moderada. La decisión de invertir, y por lo tanto endeudarse, se debe basar en el proyecto empresarial y no en la situación de gran liquidez y de tipos bajos. Es cierto que la empresa vasca está relativamente capitalizada y con un nivel de endeudamiento más bajo que el de la media de España. Esta situación de partida puede facilitar afrontar las inversiones necesarias que requieren los proyectos empresariales.

- ¿Hasta qué punto la financiación empresarial condiciona la competitividad de las empresas? ¿Es posible ser competitivo, sobrevivir, sin asumir los riesgos del crédito ‘productivo’?

La financiación es un elemento fundamental para la competitividad de las empresas. Por una parte, el no acceso a la financiación limita la capacidad de crecer y sobrevivir de las empresas. Por otro lado, cada vez más la financiación es una dimensión que se integra en los modelos de negocio de las empresas, como una propuesta de valor para el cliente.

La actividad empresarial conlleva riesgo. Por ello es importante que las empresas tengan también una estrategia de financiación equilibrada y no se dejen llevar por oportunidades de financiación a corto plazo, derivadas del contexto de tremenda liquidez que vivimos.

- ¿Cree que ese mensaje es compartido hoy por los/las responsables empresariales en Euskadi, especialmente de las Pymes y micro pymes, o siguen anclados en ‘primero, resistir’?

La crisis ha dejado a parte de las empresas debilitadas, y efectivamente hay algunas que continúan en una dinámica de resistir. Cuando una empresa está en dificultades es difícil ver más allá del corto plazo. En cambio, otras empresas que pudieron tomar medidas durante la crisis han mejorado su posicionamiento y han salido fortalecidas. Personalmente, veo el vaso más medio lleno que medio vacío, y creo que se respira un clima de optimismo “realista”, con ganas de hacer cosas.

 

- Hablando de Pymes y micro pymes, ¿también en el capítulo de financiación empresarial y riesgo crediticio el ‘tamaño’ importa?

El tamaño empresarial es importante. Las empresas más grandes presentan mayor solvencia, y son las que mejor evolución han tenido en el último año analizado, 2016. Asimismo, a mayor tamaño empresarial el riesgo de crédito de las mismas disminuye. Esta diferencia se hace especialmente evidente al comparar empresas pequeñas y medianas, lo cual indica un salto entre micros-pequeñas y medianas-grandes. El lado positivo es que pese a la diversa situación de las empresas según su tamaño, los resultados señalan que todos los segmentos de tamaño presentan en el País Vasco una mejor situación que sus pares en España.

- En nuestro anterior Newsletter, ya reflejamos el fuerte crecimiento del crédito nuevo a Pymes. ¿Creen que se está manteniendo ese ‘tirón’?

Como he comentado creo que hay una sensación positiva, pero no creo que haya habido un repunte del crédito en general. Si observamos la evolución del stock de financiación en España, este sigue relativamente plano. De todas formas, habrá que estar atentos a los próximos datos y ver si la tendencia observada en enero de este año para el caso de las Pymes se mantiene, o por el contrario, si ha sido un hecho puntual.

- El acceso al crédito ya no supone uno de los principales problemas para la empresa vasca ¿no?, ni por su disponibilidad ni por que sea más caro que el de sus principales competidores en Europa.

Efectivamente el acceso a la financiación mejora sensiblemente en los últimos años, tanto en la disponibilidad de crédito como por su coste. Los datos indican que hemos vivido un proceso de convergencia con Europa y presentamos una situación similar a la mayoría de los países, salvo Alemania, que continúa presentando una posición más ventajosa.

Sin embargo, el último estudio sobre el acceso de la financiación de las Pymes realizado por la Comisión Europea, SAFE, también señala que el gap de disponibilidad de financiación ha disminuido sensiblemente. Este gap compara la oferta o disponibilidad de crédito por parte de los bancos con la evolución de la demanda de crédito por parte de las empresas. Por tanto, podríamos decir que pese a mejorar las condiciones de acceso, la demanda de crédito empresarial no crece en igual medida.

Participantes en la presentación del Informe, que tuvo lugar en la Universidad de Deusto el 10 de mayo

Participantes en la presentación del Informe, que tuvo lugar en la Universidad de Deusto el 10 de mayo

 

Sin embargo, el último estudio sobre el acceso de la financiación de las Pymes realizado por la Comisión Europea, SAFE, también señala que el gap de disponibilidad de financiación ha disminuido sensiblemente. Este gap compara la oferta o disponibilidad de crédito por parte de los bancos con la evolución de la demanda de crédito por parte de las empresas. Por tanto, podríamos decir que pese a mejorar las condiciones de acceso, la demanda de crédito empresarial no crece en igual medida.

- Por último, si tuviera que poner una ‘nota media’ a la situación económico – financiera de la empresa vasca, ¿dónde la situaría?

Más que hablar de notas medias, podemos afirmar que la empresa vasca se encuentra en una buena situación para afrontar procesos de crecimiento e inversión, gracias a que sigue manteniendo un nivel de capitalización elevado, un nivel de endeudamiento menor y una calificación crediticia superior. Pero efectivamente existen situaciones diversas según sectores y tamaños de empresa. Esto requiere del despliegue de estrategias o soluciones específicas para cada caso.

Los estudios reflejan que el trabajo, el esfuerzo y el compromiso de las personas que forman parte de las empresas son la clave de la competitividad de la empresa vasca. Siendo consciente de las dificultades, confío en nuestra capacidad para afrontar los retos que se vayan planteando en cada momento, como lo hemos hecho siempre.