En abril, las exportaciones crecieron un 18,6% anual, gracias a la recuperación de los grandes mercados europeos, como Francia o Alemania, y al tirón experimentado por los mercados emergentes como China, con un avance del 32,1%, y Oriente Próximo, con un 18,2% más. Por su parte, las importaciones han subido un 7,2%, con lo que el déficit comercial fue de 1.642 millones. Un resultado muy diferente al registrado en marzo, en el que la economía española registró un superávit de 634 millones, el primero en 42 años. En ese mes, las exportaciones crecieron tan solo un 2% y las importaciones se desplomaron un 15%.