"Las previsiones son diferentes si hablamos hoy, la semana que viene o si esta conferencia se hubiera celebrado la semana pasada". El consejero de Economía hacienda, Carlos Aguirre, reconoció, más o menos con esas palabras, que las bases para fijar las previsiones y las estimaciones económicas son de barro. Pese a todo, y en un contexto de preocupación e incertidumbre por el presente de la economía española, Aguirre se permitió ser ligeramente optimista respecto del futuro de la vasca, pese a que ya ha entrado en recesión —dos trimestres consecutivos con el PIB negativo—. El -0,8% previsto para el PIB vasco hasta marzo se ha quedado en el -0,3%. Aguirre se agarró a la mejor evolución de la economía alemana, —el principal mercado de la industria vasca— para prever incluso un ligero crecimiento de Euskadi al finalizar 2012 que permita escapara de la recesión.