Descargar PDF 

- 30 de Diciembre de 2009 -

Según Confebask, que prevé cerrar el año con un -3,4% del PIB y 40.000 empleos menos

La economía vasca saldrá de la recesión en 2010 con un crecimiento del 0,2%, aunque se seguirá perdiendo empleo

Aunque de forma lenta y con retraso respecto al entorno exterior, la economía vasca abandonará en 2010 la recesión, registrando un crecimiento del PIB del 0,2%, frente al -3,4% con el que finalizará 2009. Así lo ha puesto hoy de manifiesto la Confederación Empresarial Vasca (Confebask) en la presentación de su tradicional Informe de Coyuntura económica anual. Confebask no prevé, sin embargo, que el mercado de trabajo empiece a recuperarse algo hasta los últimos meses de 2010, registrando el empleo una caída aproximada del 1,5%, con unos 15.000 ocupados menos que en 2009, y una tasa de paro del 9,8%, casi un punto superior a la de este año. Los elementos de incertidumbre existentes serán, por otra parte, numerosos pudiendo afectar a las previsiones la evolución de aspectos clave como el mercado de trabajo, las ayudas económicas y fiscales, los costes empresariales o el sistema financiero, entre otros.

LA ECONOMÍA EN 2009

La economía vasca cerrará 2009 inmersa en la recesión, con un crecimiento negativo del -3,4% del PIB, 5,3 puntos menos que en 2008. Un resultado peor del inicialmente previsto y que supera incluso los registrados en la crisis de los años 92-93, según apunta Confebask que, sin embargo, destaca cómo el mal comportamiento del primer semestre se ha ido amortiguando según transcurría el ejercicio.

Sectorialmente, la mayor caída se ha producido en la industria, que sufre un nivel de actividad tan bajo que no encuentra precedentes en crisis anteriores, mientras continúa el fuerte ajuste de la construcción y sigue descendiendo el sector servicios.

La pérdida de confianza, la caída de la demanda y la restricción crediticia han hecho, al mismo tiempo, que la inversión haya registrado una importante caída, lo mismo que el consumo privado como consecuencia del incremento del desempleo y de las incertidumbres de los consumidores, elevándose la propensión al ahorro de éstos.

Los datos del sector exterior vasco resultan igualmente negativos, según explica Confebask, aunque al ser más acusada la caída de las importaciones que la de exportaciones, la contribución del sector al PIB mejora sobre 2008.

Como consecuencia de todo ello, el mercado laboral vasco experimentará una fuerte caída del empleo en 2009, en torno a un 4%, unas 40.000 personas, aunque sin llegar al nivel de los años 92-93. El paro, por su parte, aumentará un 30%, unas 40.000 personas, la cifra más negativa desde 1996. Con ello, al finalizar el año la tasa de paro rondará el 9%, la mayor desde 2003, superando también en más de 4 puntos la de 2008.

Del mismo modo, Confebask destaca del ejercicio 2009 la drástica reducción experimentada por los ingresos públicos vascos, al afectar la crisis a la recaudación fiscal y requerir de la Administración un creciente endeudamiento para la puesta en marcha de paquetes de estímulo económico-fiscal.

Por lo que respecta a la coyuntura internacional, Confebask señala que ésta ha vivido su peor año desde la II Guerra Mundial, teniendo lugar la mayor recesión desde los años 30, con fuertes caídas del PIB en las economías avanzadas y crecimientos modestos en las emergentes, debido a un impacto de la crisis financiera sobre la economía real superior al previsto. El comercio mundial ha sufrido, de hecho, una caída sin precedentes, la industria ha reducido su nivel de actividad con una intensidad desconocida y se ha producido un crecimiento generalizado del paro.

En el lado positivo, Confebask asegura, sin embargo, que la crisis financiera se ha ido amortiguando progresivamente al recuperarse cierta dosis de confianza, lo que ha permitido reducir las primas de riesgo. Por su parte, las políticas monetarias han mantenido un carácter claramente expansivo, con unos tipos de interés desconocidos por su reducido nivel y unas inyecciones de liquidez prácticamente ilimitadas.

Del mismo modo, las principales economías han mejorado su actividad en el tercer trimestre, saliendo la mayor parte de ellas de la recesión, gracias en buena medida al efecto de los paquetes de estímulo fiscal aprobados, y a una mejoría de la confianza de consumidores y empresas. Las economías emergentes han acelerado también su ritmo de actividad.

Por otra parte, la inflación se mantiene en niveles cercanos a cero, aunque el petróleo, los alimentos y los metales presenten una tendencia al alza, mientras que los tipos de interés se mantienen en mínimos en EE.UU. y Europa, y las inyecciones de liquidez y los paquetes de estímulo fiscal prosiguen, favoreciendo la actividad, aunque se empiece a hablar de su paulatina retirada.

En cuanto a la economía española ésta ha sufrido la mayor recesión conocida por los efectos de la crisis financiera, unidos al estallido de la burbuja inmobiliaria. Así, la caída del PIB en 2009 estará en torno al -3,7%, dado que, aunque en la segunda mitad del año se ha producido una ligera mejoría, ésta ha sido insuficiente para salir de la recesión.

El mercado laboral ha sido víctima directa de esta situación con una destrucción de empleo y un aumento del paro más fuertes y rápidos que en el resto de las economías desarrolladas, acercándose la tasa de paro al 20%, la cifra más alta desde 1998. El número de parados en el INEM subirá, de hecho, en torno a 800.000 personas, lo que hace 4 millones de parados y la afiliación a la Seguridad Social caerá en torno a 750.000 personas, un 4% menos que en 2008.

La inflación, en cambio, marcará mínimos históricos, situándose por primera vez desde la puesta en marcha del euro por debajo de la media europea, aunque se observa una tendencia al alza en los últimos meses. Por otra parte, se ha producido un notable deterioro de las finanzas públicas, con un fuerte aumento del endeudamiento y del déficit público, que se acercará al 10% del PIB, continuando, además, la fuerte restricción del crédito bancario a la economía privada.

PERSPECTIVAS 2010

Por lo que se refiere a las expectativas de futuro, para 2010 las previsiones de crecimiento para Euskadi estarán sujetas a una serie de riesgos que comparte con la economía internacional, junto a otros de carácter propio.

Entre los riesgos internacionales destaca el que se produzca una retirada excesivamente prematura o brusca de los estímulos fiscales y financieros antes de que la recuperación se consolide; que pudieran darse nuevos episodios de inestabilidad financiera o un cierre en falso de la reforma del sistema financiero mundial, haciendo resurgir la desconfianza; que el petróleo, las materias primas o el euro inicien una escalada alcista; que un excesivo deterioro del mercado laboral lastre el consumo, que se intensifique el proteccionismo en los mercados mundiales, que el desapalancamiento de empresas y familias sea más intenso y dure más de lo previsto o que los procesos de ajuste inmobiliario tengan mayor duración o profundidad de lo esperado.

Como retos propios de la economía vasca, Confebask considera importante que las empresas sean capaces de aprovechar la incipiente recuperación internacional; estar atentos al deterioro que finalmente sufra la industria en forma de pérdida de tejido empresarial y mejorar su capacidad para mantener cuota de mercado en el escenario post-crisis, así como analizar la evolución de los costes (salariales, fiscales, energéticos, financieros), por su incidencia en la capacidad competitiva respecto a la de las empresas de otros países.

Aunque estos retos, dificultades e incertidumbres pueden hacer variar la previsión, Confebask considera que la economía vasca saldrá en 2010 de la recesión, si bien el crecimiento será de apenas un 0,2%.

Sectorialmente la industria y la construcción seguirán sufriendo caídas de actividad, aunque la recuperación se hará cada vez más clara según transcurra el año, mientras que los servicios volverán a crecer, si bien de forma moderada.

Por el lado de la demanda, Confebask prevé que el consumo privado y la inversión seguirán cayendo, aunque menos que en 2009, y que el sector exterior tendrá una importante contribución al crecimiento, al aprovechar la recuperación de la economía internacional. Con todo, se estiman unos primeros meses todavía muy débiles, con una progresiva mejoría según transcurra el año, gracias a la recuperación internacional y especialmente europea.

Aunque anterior a la de la economía española, la salida de la recesión será más tardía que la de otras economías. Ello porque, aunque el impacto de la crisis inmobiliaria haya sido menor aquí que en España, superará al de otros países, y porque pese a que nuestra mayor vocación exportadora nos permitirá aprovechar antes la recuperación internacional, el mercado nacional tiene gran importancia en la economía vasca y ello retrasará nuestra recuperación.

Con todo, será relevante para iniciar antes la recuperación que la economía española el que la economía vasca sea más innovadora e invierta más en I+D, que el margen de actuación del sector público, dado su saneamiento sea superior al del Estado y que los vascos dispongan de una tasa de ahorro comparativamente mayor, haciendo que el consumo se vea menos afectado.

En cuanto al mercado de trabajo, el paro seguirá aumentando y reduciéndose el empleo, aunque un ritmo más moderado que en 2009. Confebask prevé, en concreto, una caída del empleo de en torno al 1,5%, con unos 15.000 ocupados menos que en 2009, y una tasa de paro del 9,8%, casi un punto superior a la de este año.

Para la economía internacional, por su parte, Confebask prevé una mejora en las perspectivas de crecimiento, ya que las economías avanzadas saldrán casi en su totalidad de la recesión, si bien lentamente dado que los ajustes inmobiliarios y el desapalancamiento todavía no han concluido en la mayor parte de los países. Las economías emergentes volverán también a crecer con más intensidad, aunque sin llegar a los ritmos previos a la crisis.

Con todo, el crecimiento será muy escaso en la primera parte del año, dando paso a un segundo semestre más dinámico, gracias a una paulatina recuperación primero de los stocks, luego de la inversión y posteriormente del consumo privado, liderando Francia y Alemania la recuperación europea.

La inflación se mantendrá en niveles reducidos, porque aunque los precios del petróleo y de las materias primas se prevén al alza, la debilidad de la demanda evitará una escalada de los precios. Los tipos de interés seguirán también siendo bajos, aunque se prevé una ligera subida al final de 2010.

Para la española, las previsiones apuntan a que será una de las pocas economías avanzadas que seguirá en recesión, con una caída del PIB en el entorno del -0,6%. Aunque caiga menos que en 2009, el impacto de la crisis inmobiliaria y financiera y su elevado ajuste en empleo, no permitirán que la salida de la crisis se produzca hasta casi un año más tarde que el resto. Se espera, no obstante, una segunda mitad del año mejor que la primera, al aprovechar más el crecimiento europeo e ir dejando atrás los distintos ajustes (inmobiliario, financiero y laboral) sus fases más agudas, si bien no se prevén crecimientos intertrimestrales positivos hasta mitad de año.

El mercado laboral seguirá también deteriorándose con nuevos aumentos del paro y destrucción de empleo, si bien a ritmos mucho más moderados que en 2009. La tasa de paro se acercará al 20%.

La inflación, por su parte, se mantendrá reducida y previsiblemente por debajo del 1%, en un nivel algo menor que el de la Zona Euro, mientras que las cuentas públicas continuarán con un fuerte déficit y una deuda creciente.

RECOMENDACIONES

A fin de hacer frente a esta situación, Confebask hace también una serie de recomendaciones.

De cara a las empresas aconseja optimizar los costes de la actividad mediante la aprobación de planes de ahorro, de mejora de la productividad y de innovación en la gestión, así como alinear los costes salariales con la situación real de cada compañía. Sugiere, asimismo, que se refuerce la competividad internacional mediante el aumento de la actividad comercial en el exterior, el mantenimiento de los planes de desarrollo tecnológicos y de internacionalización, la aprobación de políticas de innovación y el desarrollo de actividades estratégicas en cooperación con otras empresas.

Por lo que respecta a las Administraciones Públicas, Confebask recomienda el mantenimiento de las medidas aprobadas para resolver los problemas financieros y de liquidez de las empresas, así como las relativas al estímulo de la actividad económica y agilidad en la implementación de posibles nuevas medidas. También solicita que cuando llegue la hora de retirar tales estímulos se actúe con especial prudencia, lo mismo que ante una eventual aprobación de modificaciones tributarias, con el fin de no truncar la incipiente recuperación prevista para 2010. Los empresarios consideran igualmente necesario que la Administración se asegure de que el crédito llegue al sector empresarial de modo adecuado, tanto en disponibilidad de un volumen suficiente, como en su coste.

Confebask insta, por otra parte, a la Administración central a acometer de forma inmediata las reformas estructurales necesarias para asegurar la competitividad de la economía española, unas reformas sin límites previos, que puedan garantizar la transición hacia un nuevo modelo de crecimiento y afianzar la recuperación económica y del empleo (mercado de trabajo, vivienda y suelo, modelo energético, etc.)

Pide igualmente que se reconozca más al sector empresarial como el elemento clave para la recuperación de la economía y el empleo y, por lo tanto, mostrar una mayor sensibilidad hacia las necesidades de las empresas. Finalmente pide que haya un estricto control del gasto y una definición de sus prioridades, con una orientación hacia el gasto productivo y hacia la sostenibilidad futura de las finanzas públicas.

Por lo que se refiere a los trabajadores y las Organizaciones Sindicales, los empresarios vascos solicitan una actitud flexible y abierta a la negociación y el acuerdo, con el fin de poder hacer frente a la delicada situación económica que se atraviesa, evitando posicionamientos que hagan peligrar la viabilidad de las empresas.

Para el conjunto de los trabajadores, los empresarios y sus organizaciones representativas, Confebask recomienda que las relaciones laborales se conviertan en un instrumento que contribuya a superar la situación de cada empresa y que se acepte explorar nuevas fórmulas, medidas o reformas que favorezcan al mismo tiempo la flexibilidad laboral y el mantenimiento del empleo, y una mayor capacidad de adaptación de las empresas ante el mercado.

PREVISIONES DE CONFEBASK PARA LA ECONOMÍA VASCA 2009-2010

 

2008

2009

2010

PIB

1,9

-3,4

0,2

Consumo final

2,2

-2,5

-0,4

Consumo privado

1,6

-4,1

-1,2

Consumo público

4,8

3,6

2,7

Inversión

0,5

-8,0

-1,3

Demanda interna

1,8

-4,1

-0,6

Aportación del sector exterior

0,1

0,7

0,8

Industria

-0,5

-9,8

-1,3

Construcción

-1,1

-4,8

-3,0

Servicios

3,5

-0,2

1,3

Empleo

1,1

-3,9

-1,5

Tasa de paro (PRA) IV trimestre

4,7

8,7

9,8

Fuente: Confebask, diciembre 2009

 

| Información de contacto  |  Contactar por E-Mail  |  Inicio página |

Confebask
Copyright © 2003-2005 Confebask. All Rights Reserved